Reportaje para la bodega Castillo de Cuzcurrita y su vino de gama alta: Tilo.

Se trata de un vino con una historia detrás, procedente de un antiguo y pequeño viñedo del monte de Cuzcurrita.

El vino Tilo tiene una personalidad propia marcada por el esfuerzo de supervivencia ya que sus raíces nacen sobre un terreno muy pobre. Por ello se trata de un vino que solo se puede elaborar en años excepcionales. Como sucede en el proceso de elaboración del vino, conseguir unas buenas fotografías de producto también requiere de tiempo y cuidado. Deseábamos que esa personalidad quedase reflejada en las imágenes.

Destacamos de este trabajo la presentación del producto limpia, sobria y sencilla. Eso es lo que hemos intentado reflejar en cada una de nuestras fotografías. Para realizar esta sesión hemos utilizado diferentes fondos y puntos de iluminación. Tras el fondo negro resalta la etiqueta del producto; un diseño minimalista formado por relieves que simulan las ramas de sus cepas. Por otro lado, en las fotografías realizadas con un fondo blanco destacamos la elegancia de las líneas de la botella. Su packaging, una caja de madera de dos tamaños diferentes, muestra únicamente su nombre en el lateral. Esta presentación del producto guarda el mismo estilo sencillo que el de su etiquetado.